dejamos ir miles de alternativas a diario.
nuestras existencias se basan en escoger algunas y en armarlas como rompecabezas simples de walt disney.
no reparamos en ello,nos hacemos pasar por sabiondos,diciendo que hemos elegido estupendamente,que no hay arrepentimientos y que solo los villamelones escogen mal.
nosotros no.
tomamos nuestros cafés con la distintiva banda verdiblanca y seguimos nuestras vidas de comedia musical.
gene kelly nos salva de pisar un charco y nosotros hacemos pasos de tap en agradecimiento.
sí,vivimos una vida adorable y nuestras mentes son tan brillantes como el cometa halley.
hace aproximadamente 10 años,salí de un salón de biología y lo ví a él.
parecía un viajero del polo norte con la chamarra gigante verdiblanca,era como un vaso alto de caramelo frappé del 2009,sus guantes eran grises.
nos miramos un segundo.
una nada.
un todo.
él iba a decir algo,pero yo aún era una chica tímida y me alejé como un venado bobalicón.
después de eso nos vimos mil veces.
lo encontraba siempre,aunque la escuela era un jardín inmenso.
sus ojos eran como deben ser los ojos.
pero nunca hablamos.
usualmente yo huía.
sentía que el cambio en nuestra situación plátonica y burbujeante,era inminente,y eso me daba pánico.
el mutismo se acabó una tarde cuando él fué a mí,para platicar.
era el tiempo de la decisión: o yo seguía huyendo o me quedaba para estallar como fuegos artificiales.
aún era tímida y aún le temía a la pólvora.
por eso me fuí.
cayó una granada,sobre la escuela,sobre mí misma.
tuvimos unas largas y penosas vacaciones que solo unos cuantos deseaban.
dejé de verle por varios meses.
cuando volvimos,yo solo podía pensar en él.
pero él ya no pensaba en mí.
y los papeles cambiaron.
lo buscaba,aparecía cerca como una fantasma de shakespeare,toda triste y aturdida.
él era como mauricio babilonia,solo que hacía que las mariposas volaran en mi interior.
al final del año lo encontré en el estacionamiento,los dos íbamos acompañados.
él estaba con sus amigos ruidosos,yo con mi novio de ese tiempo.
nos miramos de lejos,por última vez.
sonrió un poco,yo no pude.
creo que dije su nombre.
isaac.
mi vida puede ser un musical en ocasiones,pero estoy segura que he tomado decisiones fatales.
él no tenía igual.
era una cosa asombrosa que me despertaba,que me volvía real,palpable.
nadie lo ha vuelto a hacer.
y solo estoy esperando que ocurra.

